DEUDA EXTERNA: NUEVA RESTRICCIÓN AL DESARROLLO

External debt: A new constraint on development

Jorge Isauro Rionda Ramírez

Profesor investigador de la Universidad de Guanajuato (México), adscrito al Centro de Investigaciones Humanísticas en la licenciatura de Desarrollo Regional. Profesor investigador de la Universidad de La Salle (Bajío) adscrito a la escuela de ciencias económico administrativas. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores desde 2005 (nivel 1).
Correo electrónico: rionda@sicbasa.com

 

SUMARIO:

Las reformas al sistema financiero internacional con el término del patrón de cambios oro - dólar a cambio de uno nuevo de tipo fiduciario son el causal de las crisis de solvencia económica latinoamericana, como parte de ser instrumentos que amortiguaron la caída de la competitividad de las naciones industrializadas.

Abstract

The reforms to the international financial system with the ending of parity gold-dollar pattern for a new one type trust, is a cause of the crisis in economic solvency of Latin American, because they are part of the instruments damping the fall-down of competitivity of industrialized nations

PLANTEAMIENTO:

Durante la administración de Ronald Reagan, como Gobernador de la Reserva Federal estuvo Paul Volver y como Secretario del Tesoro estuvo Baker quien durante los 8 años de gobierno de este presidente plantea la necesidad de vender la deuda latinoamericana en bonos al sector privado con altas tasas de interés atractivas para su colocación, para con ello, lograr aplazar los compromisos financieros de las naciones deudoras, como recomponer la deuda de ser parte de una inversión extranjera indirecta dada entre gobiernos, o bien mediante los organismos multilaterales, para reexpresarla como inversión extranjera neutra, así como hacer sujeto los intereses a los criterios competitivos de los demás activos financieros de las Bolsas de Valores en una escala global (el llamado Plan Baker).

“Más aún -comenzando en estados Unidos con Paul Volcker quien fue nombrado gobernador de la Reserva Federal que inició una política fiscal disfrazada como una política económica anticíclica, que después fue sustituida por una política monetaria restrictiva y que después se propagó a todos los países de la OCDE-, la implementación de una política monetaria restrictiva mundial propició un choque financiero muy fuerte en los países del tercer mundo endeudado que provocó la crisis de la deuda externa de 1982 y que obligó a políticas de estabilización de ajuste en el tercer mundo endeudado. Todo lo anterior tiene por consecuencia una política monetaria restrictiva, choques financieros en las economías endeudadas, altas tasas de interés que generaron una deflación en la economía mundial a partir de los años 80, es decir, que no solo se desinflaron los precios sino que también se abatieron los niveles de actividad económica, se abatieron notablemente las tasa de crecimiento del producto y el empleo, entonces se contraen  las economías, se contrae la producción mundial.” (Gérald y Hernández. Octubre 2006)

Posteriormente, durante la administración de George Bush (padre), el nuevo Secretario del Tesoro Brady inicia la renegociación de la deuda latinoamericana, la cual representaba el 80% de los pasivos adquiridos por la región. La primera en ser sujeta a negociación fue la deuda externa mexicana, la que consistió principalmente en la condonación de 20 mil millones de dólares y un nuevo crédito por otros 20 mil millones de dólares, tasas de interés más bajas amarradas al precio internacional del petróleo crudo (mezcla mexicana). Se prolongaron los plazos como se aplazaron algunos pagos. Con ello, la nación mexicana tuvo un respiro financiero a cambio de admitir la firma del un tratado de libre comercio con Estados Unidos de América y Canadá, como la apertura económica con sus inminentes desarmes de aranceles y contingentes, una reforma de Estado y venta de paraestatales a instancias de venderlas en fórmulas de bonos en mercados financieros internacionales (la razón real de la globalización financiera), así como otras reformas institucionales de corte político, laboral y ecológicas favorables para la penetración de la IED.

La privatización de la Banca mexicana en 1992 vulnera la economía nacional a los caprichos de los mercados financieros internacionales. Situación que va a ser patente en la crisis de 1994, donde la salida de capitales lo hace a través de las válvulas de la banca privada. Mientras la Banca fue pública, existió un blindaje financiero a los eventos caprichosos de los mercados financieros internacionales. Con la privatización, la nación abre las puertas a la vulnerabilidad. El efecto no solo fue la crisis mexicana, sino el efecto tequila que tuvo en la región, incluso fuera de de la región como fue la crisis asiática y la crisis Rusa. El FMI tuvo que reconsiderar las razones financieras del manejo de las reservas internacionales de las naciones sujetas a la apertura económica e integración al proceso globalizador.

“Desde la crisis de México de 1994, en la literatura económica reciente, se ha propuesto diferentes  reglas o niveles de reservas como parámetros de suficiencia, tal es como:  1) (Reservas/Deuda Externa a corto Plazo)  > 1 año de amortizaciones, es decir, las reservas del país deben ser suficiente para pagar la deuda que vence dentro de un año 2) (Reservas/Saldo de Agregado Monetario en sentido Amplío)  > 10% del Saldo de Ahorro Financiero  , esa medida fue implementada para detectar el grado de  vulnerabilidad asociado con un repentino (súbito) deterioro de la confianza y la fuga de capitales . De acuerdo con Espinosa-Vega y Vera-Martín todas esas propuestas se caracterizan por ser muy deficientes y carentes de sustentos  teórico sólidos  y no proporcionen pista alguna sobre el nivel óptimo de reservas.” (Gérald y Hernández. Octubre 2006)

Las reformas financieras de inicio de los años 80 revaluaron la moneda estadounidense. Necesariamente esto viene en perjurio de las naciones cuyas deudas fueron pactadas en la nominación del dólar, por lo que con ello, las deudas originalmente pactadas con base a un apalancamiento financiero sano y considerado, ahora se reexpresan en dimensiones que rebasaban la capacidad de pago de los deudores, no solo por un aumento real de sus montos acordados, sino por los gravámenes acentuados que implicaban las tasas de interés que siendo ad valorem constantes, en monto dada la nueva dimensión del principal, eran cantidades que rebasaban su capacidad de pago.

“Una de las consecuencias mas negativas de la apreciación del dólar fue el aumento brusco y automático de la deuda nominada en dólares de América Latina.  Esta consecuencia es conocida como crisis de la deuda de América Latina. El problema  de la deuda externa de los países africanos y latinoamericanos preferentemente ha sido presentado como un resultado de la implementación por parte de sus gobiernos de políticas económicas desacertadas; este criterio esta presente en el enfoque del BM y el FMI en sus informes de esa etapa. Esta claro que este es un factor causal que estuvo presente en el momento en que se contrajo esa obligación financiera, no obstante es necesario tener  en cuenta  que no tiene nada que ver con la apreciación que sufrió la deuda en los primeros años de la década del 80. La deuda ya existía y se pagaba en sus plazos normales. Ahora el fenómeno conocido como crisis de la deuda surgió en los inicios de la década de los 80s,(1982 Toussaint) asociado con el comportamiento de las finanzas a nivel internacional. No  es tampoco una situación única. Existe una relación  entre el ciclo económico capitalista y las crisis de la deuda que han afrontado los países latinoamericanos.” (Machado y Lemes, octubre 2006).

La insolvencia de las naciones deudoras es efecto en dicha década de la revaloración del dólar que se observa de 1974 a fines de la década, por lo que la redimensión de los compromisos financieros de las naciones latinoamericanas crecieron no solo por la admisión de nuevos adeudos, sino también por la propia revaluación del dólar.

“Esta parte de un forzado reconocimiento de un vínculo entre deuda y capacidad para el desarrollo, y consiste en rebajar la deuda a niveles “sostenibles”, la sostenibilidad se deduce de la relación entre el monto de la deuda y las exportaciones. Si el monto total o el servicio anual de la deuda superan un porcentaje establecido con relación   a los ingresos por exportación, que  constituyen para esos países la fuente fundamental de divisas; entonces la deuda rebasa los niveles sostenibles y se considera la reducción de su carga. Esta iniciativa aplicada con resultados muy limitados debido a que solo se extiende a 41 países, y se ha aplicado concretamente en dos; no reduce sensiblemente el monto de la deuda; ha  sido muy criticado su definición de deuda sostenible y además sigue siendo muy onerosas las condiciones de un ajuste estructural de tres a seis años para acceder a una modesta reducción de la deuda. En resumen aparece una vez que los acreedores y sus representantes han garantizado por casi 2 décadas  que los deudores paguen lo posible a un costo social alarmante . Aun así la deuda externa sigue aumentando.” (Machado y Lemes, octubre 2006).

Citan adicionalmente Machado y Lemes que:

“Entre 1980 y 2002 la deuda externa de América Latina percápita se multiplicó por 1.86. Este incremento fue menor que el de la deuda total que se multiplicó por 2,78. La situación actual desde el punto de vista financiero es que, a pesar de los esfuerzos evidentes de los países deudores, la deuda externa en la mayoría de los casos ha aumentado. Los países que han podido pagarla han sido a cuenta de un costo político y social abrumador. Los países contraen nuevas obligaciones para hacer mediante el subsidio a las exportaciones- frente al pago de intereses; en 15 años se ha acumulado una deuda social sin precedentes y se ha postergado la tarea del desarrollo.” (Machado y Lemes, octubre 2006).

EL FMI como el BM no solo no actuaron en razón de salvar a los deudores de la redimensionalidad de sus compromisos financieros con los estadounidenses, sino que fueron de hecho la plataforma de gestión y realización del creciente endeudamiento externo de las naciones en vías de desarrollo.

Los años 80 para la región fueron protagónicas de constantes crisis financieras y rupturas económicas profundas, con enormes costos sociales y políticos, lo que trajo consigo la necesidad de establecer gobiernos fascistas que preservaran, sobre todo, los intereses de los acreedores, especialmente de la Unión Americana.

En México, hubo al menos dos crisis citables, la de 1984 y la de 1987. Crisis que indicaron que la llamada trampa de la liquidez de la que advertía John Maynard Keynes, no era un riesto téorico (como lo sostenía Milton Friedman), sino real (como lo predijo este economistas y lo ratificó Joan Robinson y la escuela neokeynesiana de Cambridge, Inglaterra).

“A pesar de su defensa a ultranza de las posiciones de los acreedores, las publicaciones e informes oficiales del FMI y Banco Mundial la estadística denuncia el modesto desempeño de la región latinoamericana que después de la década perdida se recupero en la década del  90 a tasas de  crecimiento de 5,3% anual, no obstante el ritmo de expansión esta por debajo de la media histórica 5,5% anual, y del nivel necesario para resolver los problemas económicos y sociales acumulados.  La pobreza y la indigencia se han reducido modestamente y continúa siendo América Latina la región con la distribución del ingreso más regresiva del mundo.A  fines del 2004, el saldo de la deuda externa de América Latina y el Caribe ascendió a 762.480 millones de dólares.” (Machado y Lemes, octubre 2006).

El endeudamiento creciente y sostenido de la región que se inicia desde los años 70 y se profundiza en lo años 80, lleva a la ruptura del esquema de la globalización financiera en la profunda crisis que abre la crisis de 1994 en México cuestionamientos en materia de teoría económica, como de la propia función del sistema financiero internacional, como de la legitimidad del actuar del FMI y el BM.

El tema de la deuda externa en iberoamérica es tema crucial para comprender las razones del atraso, y los problemas económicos de la región. Realmente el problema no es económico per se, sino financiero. Siendo más específico, de sobreendeudamiento, que es causa de que las economías regionales disminuyan su tasa de crecimiento como se agraven los problemas sociales a razón del continuo encarecimiento de la vida, el desempleo generalizado, constantes síntomas estanflacionarios, y profundas crisis financieras. Sostienen Machado y Lemes que:

“Esta claro que la construcción de cualquier mundo mejor posible pasara sin dudas por la refundación de las instituciones financieras internacionales y por la solución definitiva y humana al problema de la deuda externa.” (Machado y Lemes, octubre 2006).

CONCLUSIÓN:

El problema del atraso económico que viven los países latinoamericanos desde los años 70 a la actualidad es efecto de las reformas financieras internacionales que fundaron el sistema de patrón de cambio fiduciario y su efecto revaluatorio de la moneda norteamericana, que trajo a su vez la revaluación de las deudas externas de las naciones iberoamericanas, como su inminente sofocamiento.

Resumen de las referencias consultadas

Gerald D. André y Hernández A Julia (2006), En el marco de la globalización económica financiera, a partir de las transformaciones de las estructuras en los mercados financieros en el plano internacional –dando surgimiento también a la nueva arquitectura financiera internacional-, han venido presentándose una serie de problemas económicos que inciden directamente en el funcionamiento eficiente de las economías insertas en esta globalización, tanto a nivel interno como en su interrelación con el resto de las demás economías.

Uno de los temas, por demás relevante, resulta ser el respaldo económico-financiero con que cuenta un país para su buen funcionamiento interna y externamente, así como de la garantía que pudiera estar reflejando en el plano internacional, lo que en la jerga financiera denominamos: reservas internacionales.

Ante ello, presentamos en este texto, un análisis somero de los elementos, presentes en la literatura económica,  para determinar un nivel óptimo de reservas  que  debería tener un país, a la vez de exponer cuáles serían las dificultades a las que se estarían enfrentando para obtener dicho nivel.

Machado H., Lemes Batista (2006), Una de las vertientes más visibles y dinámicas del proceso de desarrollo económico mundial es la actual globalización financiera y es el tema que nos convoca a este espacio de reflexión que constituye este foro internacional. Los autores de la presente ponencia exponen en la misma un conjunto de reflexiones resultantes del estudio sistemático que han hecho del mismo con el fin de  preparar su Curso ya habitual de Economía Política en el tema en que se tratan la globalización y los problemas actuales del desarrollo.

Eric Toussaint y Arnaud Zacharie son miembros del CADTM (Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo), un comité  International que milita por alternativas radicales dirigidas al respeto de las libertades y de los derechos humanos fundamentales.

REFERENCIAS:

GÉRALD Destinobles, André y HERNÁNDEZ Aragón, Julia, “El nivel óptimo de las reservas en el contexto de la globalización financiera.” Ponencia presentada en el 4º. Congreso Internacional sobre Globalización Financiera celebrado del 5 al 24 de octubre de 2006 por vía Internet. Pp. 12.

MACHADO Hernández, Teresa[1] y  LEMES Batista, Ariel[2] Octubre de 2006 “El Banco Mundial y el FMI y su papels en el proceso de globalización financiera” Ponencia presentada en el 4º. Congreso Internacional sobre Globalización Financiera celebrado del 5 al 24 de octubre de 2006 por vía Internet. Pp. 12.

Toussaint, Eric (1982) “Deuda Externa” http://www.elmundoalreves.org/attachs/7990/pdf-file/0/DeudaExterna-EricToussaint.pdf  29 feb. 2008.

 <ANTERIOR                      INDICE                         SIGUIENTE >